¿Cómo abrir y comer ostras de forma sencilla?

Si eres un amante del marisco, seguro que has probado las ostras al menos una vez en tu vida. Estos manjares del mar no solo son deliciosos, sino que también están repletos de numerosos beneficios para la salud. Sin embargo, si eres nuevo en esto de comer ostras, la idea de abrirlas puede intimidarte. ¡Pero no temas! En este artículo te mostraremos cómo abrir y comer ostras de forma sencilla. Sigue nuestros consejos y técnicas, y estarás disfrutando de estas sabrosas delicias en un santiamén. Así que, ¡empecemos!

Consejos para abrir ostras

Afrontar la tarea de abrir el marisco puede resultar complejo, sobre todo para los inexpertos. Sin embargo, con los consejos y la práctica adecuados, cualquiera puede adquirir las habilidades necesarias para convertirse en un maestro.

Uno de los puntos más importantes a tener en cuenta es utilizar una hoja fina y robusta con la punta afilada. Así será más fácil separar el marisco sin dañar la suculenta carne de su interior. Es importante sujetar firmemente el marisco con un paño o una toalla, para evitar que resbale o se deslice.

Antes de empezar a partirlo y hacer palanca, es esencial asegurarse de que el marisco está fresco y vivo. Comer un marisco muerto puede provocar enfermedades, por lo que solo deben consumirse los que estén vivos y sanos. Sujetando el marisco con la parte curva hacia abajo y la bisagra hacia ti, introduce el cuchillo en la bisagra y gíralo para abrirlo. Es esencial ser suave y paciente en el proceso para evitar cualquier daño a ti mismo o al marisco.

En caso de que te cueste abrirlo, una opción es escaldarlo en agua hirviendo durante 10 segundos. Esto puede ayudar a aflojar el músculo que une las dos conchas, facilitando su apertura. Aunque este paso es opcional, y muchos expertos prefieren abrir los mariscos sin escaldarlos.

 

como abrir ostras

 

Técnica para abrir ostras

Adquirir soltura en la habilidad de abrir bivalvos puede resultar desalentador para los novatos, pero con dedicación y perseverancia, puede lograrse fácilmente. Para empezar, sujeta firmemente el molusco con un paño o una toalla para evitar que resbale.

Luego, mantén la ostra con la parte cóncava hacia abajo y la charnela apuntando hacia ti. Esta postura garantizará que el molusco permanezca estable mientras lo abres.
Después, introduce la cuchilla en la bisagra y gírala para hacer palanca y abrir la ostra.

Asegúrate de utilizar un cuchillo delgado y contundente con un extremo puntiagudo para que el proceso sea más suave. Ten cuidado al realizar esta tarea, ya que el cuchillo puede patinar y causar daños. Con algo de práctica, se puede aprender a abrir bivalvos de forma segura y productiva.

Es aquí donde puede darse el paso de hervir durante 10 segundos la ostra. Sin embargo, como ya hemos dicho este paso no es obligatorio y puede alterar la textura del alimento. Es mejor practicar la técnica de abrir ostras sin hervirlas, para que el molusco conserve su sabor y textura naturales.

 

comer ostras

 

Cómo comer ostras y servirlas

Las ostras se sirven tradicionalmente en su concha con un poco de limón y salsa de chalota. También puedes servirlas con una variedad de otros condimentos, como salsa picante, salsa de mantequilla o salsa de vino blanco. Coloca las ostras en una cama de hielo picado para mantenerlas frescas y frías hasta que estén listas para servir.

Disfruta de tu trabajo

Ahora que has preparado y servido tus ostras, es hora de disfrutarlas. Por si es tu primera vez comiendo una te explicamos cómo se hace:

Toma una ostra y colócala en tu boca con el lado carnoso hacia arriba.

Muerde suavemente para liberar el sabor de la ostra y luego mastica lentamente para apreciar su textura suave y cremosa.

Saborea el sabor marino y el toque de acidez del limón y disfruta de la experiencia de comer una ostra fresca y deliciosa.

En conclusión, aprender a abrir y comer ostras puede ser una experiencia divertida y gratificante. Con solo unos pocos pasos simples, puedes disfrutar de un manjar gourmet en la comodidad de tu propia cocina. Recuerda comprobar siempre la frescura y tener cuidado al manejar cuchillos afilados. Con la práctica, pronto estarás disfrutando de deliciosas ostras en la comodidad de tu propia casa. ¡Buen provecho!

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